Cuando utilizas Aider, es fácil gastar tokens innecesarios con prompts mal planteados.

El truco

Prompt malo:

Explícame detalladamente cómo funciona el proceso de autenticación en nuestra API.

Prompt bueno:

Proporciona un resumen de máximo 50 palabras sobre el flujo de autenticación de nuestra API.

La diferencia entre ambos prompts es clara: mientras el primero invita a una respuesta extensa, el segundo establece un límite de longitud, lo cual optimiza el uso de tokens. Al usar prompts directos y concisos, controlas mejor la información que recibes y reduces el gasto de tokens, lo que además ahorra tiempo al obtener respuestas más precisas.

En resumen, ser específico y limitar el alcance de tus prompts con Aider te permitirá ahorrar tokens y tiempo, mejorando así tu productividad.