Puntos clave
  • La mayoría de comercios locales no necesitan una app móvil, y lo decimos nosotros, que las desarrollamos
  • Instalar una app es una barrera enorme. Tiene que haber una razón potente, y “ver nuestro catálogo” no lo es
  • Funciona con compra recurrente, programa de fidelización o citas frecuentes. No con compras esporádicas
  • Una app no la indexa Google. Una web sí. Si tu app iba a ser el catálogo, lo que necesitas es una web
  • Antes de una app nativa, valora una PWA o un WhatsApp Business bien configurado. Cuestan una fracción

Vamos a empezar por donde casi nadie empieza: la mayoría de comercios locales no necesitan una app móvil.

Lo decimos nosotros, que las desarrollamos. Y lo decimos porque vender una app a quien no la va a rentabilizar es la forma más rápida de que un cliente no vuelva.

Ahora bien, hay casos donde sí funcionan muy bien. Vamos a distinguirlos.

El problema de fondo

Instalar una app es una barrera enorme. El usuario tiene que ir a la tienda, buscarla, descargar decenas de megas, crear una cuenta y darle permisos.

Para eso tiene que haber una razón muy potente. Y “ver nuestro catálogo” no lo es, porque para eso ya está la web.

A esto se suma que la mayoría de usuarios instala pocas apps nuevas al mes, y las que abandona en la primera semana son muchísimas.

Así que la pregunta no es “¿puedo tener una app?”. Es “¿qué le doy al cliente que justifique que la instale y que la conserve?”.

Cuándo una app sí funciona

Cuatro casos donde la inversión se justifica.

Compra recurrente y frecuente

Si tus clientes compran cada semana o cada pocos días, una app que recuerde sus preferencias y permita repetir pedido en dos toques ahorra fricción real.

Hostelería con pedidos a domicilio, tiendas de alimentación, servicios por suscripción. Aquí la app compite con la web y gana, porque el pedido repetido es más rápido.

Programa de fidelización

Este es probablemente el mejor caso para un comercio local.

Sustituir la tarjeta de sellos de cartón por algo digital tiene ventajas claras: no se pierde, sabes quién compra qué, y puedes avisar de promociones.

Aquí el cliente sí tiene motivo para instalarla, porque hay un beneficio tangible.

Reservas o citas frecuentes

Peluquerías, clínicas, talleres. Si el cliente pide cita varias veces al año y la gestión telefónica te come tiempo, una app con su historial y sus citas tiene sentido.

Aunque ojo, porque para esto muchas veces basta con un sistema de reservas web, que cuesta mucho menos.

La app es tu producto

Si lo que vendes es el servicio digital en sí, evidentemente. Pero entonces no eres un comercio local con app, eres una empresa de producto digital.

Cuándo es dinero perdido

Si tu app es tu catálogo. Eso es una web. Y una web la encuentra Google, cosa que una app no.

Si vendes cosas que se compran una vez cada mucho. Nadie instala una app para comprar un colchón cada ocho años.

Si tu base de clientes es pequeña. Con doscientos clientes, el coste por usuario de una app es disparatado.

Si no tienes quién la mantenga. Una app necesita actualizaciones continuas porque los sistemas operativos cambian, las tiendas cambian requisitos, y una app que deja de funcionar da peor imagen que no tenerla.

Este último punto es el que más se subestima. El desarrollo inicial es una parte del coste total. El mantenimiento continuo es la otra, y no se acaba nunca.

Las alternativas que casi nadie te propone

Antes de una app nativa, hay tres opciones que consiguen buena parte del beneficio por mucho menos dinero.

OpciónCoste relativoLa indexa GoogleInstalación
Web para móvilBajoSíNo hace falta
PWAMedioSíAñadir a pantalla de inicio
WhatsApp BusinessMuy bajoNoYa la tienen instalada
App nativaAltoNoTienda de aplicaciones

Web bien hecha para móvil

Una web rápida y bien diseñada para móvil hace casi todo lo que hace una app informativa, sin instalación, sin tiendas de aplicaciones y con la ventaja enorme de que Google la indexa.

Si tu app iba a ser “catálogo más contacto más horarios”, esto es lo que necesitas y cuesta una fracción.

Aplicación web progresiva (PWA)

Es una web que se puede añadir a la pantalla de inicio, funciona sin conexión y admite notificaciones (con limitaciones según el sistema operativo).

Cuesta bastante menos que una app nativa, no depende de la aprobación de las tiendas y se actualiza sola. Para muchos comercios locales es el punto óptimo.

WhatsApp Business bien usado

Poco glamuroso, muy eficaz. Catálogo, mensajes automáticos, etiquetas de clientes. Tus clientes ya lo tienen instalado y ya saben usarlo.

Para muchos comercios de Córdoba, un WhatsApp Business bien configurado da más ventas que una app en la que nadie entra.

Los números que hay que mirar

Si aun así te planteas una app, haz esta cuenta antes.

Cuántos clientes recurrentes tienes. Cuántos de ellos crees de verdad que la instalarían (sé pesimista, la realidad suele serlo). Cuánto te deja al año un cliente recurrente. Cuánto esperas que suba ese número gracias a la app.

Multiplica y compáralo con el coste de desarrollo más el mantenimiento anual durante tres años.

Si la cuenta no sale con holgura, la respuesta es no. Y no pasa nada, porque hay alternativas que sí salen.

Nuestra posición

Desarrollamos aplicaciones cuando el caso lo justifica. Y cuando no lo justifica, lo decimos.

Si nos cuentas tu negocio y lo que necesitas es una web bien hecha para móvil o un WhatsApp Business bien configurado, esa va a ser nuestra respuesta. Es más barato para ti y nos ahorra a los dos un proyecto que iba a decepcionar.

Si después de leer esto sigues pensando que tu caso encaja, en apps móviles en Córdoba tienes los costes reales, incluidas las cuotas de Apple y Google.

¿Estás valorando una app? Cuéntanos tu caso y hacemos los números juntos antes de que gastes nada.